01 agosto 2017

Los errores más comunes del verano

Seguramente os ha pasado muchas veces, que al comenzar el verano y con él los primeros días de exposición al sol, estamos deseando conseguir un bronceado rápido para estar más guapas y lucir esas prendas veraniegas tan favorecedoras. Sin embargo, a menudo cometemos muchos errores que pueden pasar factura a corto y largo plazo. Hoy os vamos a hablar de cuáles son los más comunes.

No proteger bien nuestra piel
El primero y más común de los errores que cometemos, y el más importante a la hora de exponernos a los rayos UV. Nuestra piel debe estar protegida en todo momento, y no por ello no vamos a conseguir broncearnos, sino que lo haremos de forma saludable y segura. De esta manera, conseguiremos que el "moreno" dure más y evitaremos quemaduras y posibles problemas de salud en un futuro.
Muy importante es saber que, para lograr el perfecto bronceado, hay que protegerse antes, durante y después de la exposición. La crema solar hay que aplicarla 20 minutos antes de empezar a tomar el sol y seguida de recordatorios cada 2 horas. La línea de protección solar BABÉ ofrece un amplio espectro UVA / UVB, que garantiza el cuidado y protección de la piel frente a los daños a corto y largo plazo. Su fórmula protectora reforzada con el Complejo Calmante BABÉ alivia la sensación de irritación de las pieles más sensibles, aportando protección y suavidad.

No exfoliar la piel antes de la exposición al sol
Es fundamental tener la piel preparada para lograr un tono perfecto y homogéneo. Las células muertas no hacen otra cosa que evitar que el bronceado se fije en nuestra piel. Por ello, debemos realizar una exfoliación completa en todo el cuerpo, lo que también se denomina "peeling". De esta forma, eliminaremos las toxinas de nuestra piel y nos ayudará a conseguir un color uniforme.

No hidratar nuestra piel
Es imprescindible que nuestra piel esté bien hidratada después de tomar el sol. Una buena ducha con un gel corporal de pH neutro o para pieles sensibles, y nuestra crema facial y corporal habitual, tienen que ser parte de nuestra rutina de cuidados diarios si queremos lucir radiantes y evitar el envejecimiento de nuestra piel.
La piel se deshidrata, se seca y muestra poca luz si no la hidratamos como debemos. En BABÉ tenemos una amplia gama de productos dermocosméticos faciales y corporales de hidratación diaria, fundamentales para una piel cuidada y sana.

No hidratarnos y no beber lo suficiente
Al tomar el sol exponemos nuestro cuerpo a altas temperaturas, que hacen que perdamos mucha agua. Nos deshidratamos y nuestra piel se reseca, y esto hace que aparezcan arrugas prematuras. Por todo esto, si vamos a tomar el sol, es muy importante que bebamos agua constantemente. ¡No la olvides en tu bolsa de la playa ni en tu bolso de diario!


Todos estos errores y muchos más los cometemos en numerosas ocasiones en verano. Debemos tener muy presente que no hay que descuidar nuestra piel y que el sol puede ser un gran enemigo si no nos protegemos. Empieza a cuidar tu salud desde ya y toma nota de nuestros consejos, ¡y a seguir disfrutando a tope del verano!

Gracias por dejarnos formar parte de tu vida.