05 febrero 2018

SOS, mi bebé tiene la piel irritada

El frío está más presente que nunca y, con él, muchos bebés empiezan a experimentar lo que llamamos dermatitis atópica infantil. Piel irritada, sequedad, hinchazón... Síntomas habituales de una enfermedad inflamatoria de la piel que ya afecta a casi el 20% de nuestros pequeños.
















Pero no os asustéis papis, el hecho de que sea una patología tan habitual es, en cierto modo, un punto positivo: ¡conocemos todos sus secretos y sabemos cómo combatirla!

El primer paso es básico: armarse de paciencia, mucha paciencia. La aparición de brotes - esas zonas resecas y enrojecidas- suelen ir acompañadas de alteraciones del sueño, lloros e intentos de aliviar el dolor mediante la técnica del rascado. ¡Gran error! Con esto último, la piel irritada no hará más que empeorar y acabarán por formarse costras en la piel del bebé.

Para suavizar estos y otros síntomas, lo más aconsejable es seguir una rutina de limpieza y cuidado de la piel que poco a poco vaya fortaleciéndola. El principal objetivo es hidratar la piel, protegerla frente a la entrada de alérgenos y frenar el desarrollo de la enfermedad.

El uso de jabones y cremas específicas para el cuidado de pieles atópicas es imprescindible. Nuestra gama de productos pediátricos para pieles secas y atópicas está especialmente diseñada para convertirse en tu kit de limpieza diaria, sobre todo con la última incorporación a nuestro lineal.

El ritual tiene dos fases: primero, limpia la piel irritada con el Jabón Emoliente de BABÉ Laboratorios y luego, aplica la Crema Emoliente Pediátrica mediante un relajante masaje.  Para los brotes localizados en el rostro, este año BABÉ Laboratorios presenta el nuevo y refrescante Bálsamo Facial. La mezcla de manteca de Karité, aceite de aguacate y vitamina F nutre la piel en profundidad para aliviar  el escozor y el picor, además de proteger la zona al mismo tiempo. La inflamación también irá desapareciendo poco a poco gracias los principios activos del Bálsamo Facial, que actúan con rapidez para reparar y reforzar el sistema de defensa cutáneo de la piel irritada.

Además de la hora del baño, también hay que tener especial cuidado con la ropa y la alimentación. Intenta introducir en su dieta ácidos grasos como el aceite de borraja o de onagra, prímula y linaza, y evita las prendas ajustadas y tejidos sintéticos. Hay que ayudar a que la piel respire y, para ello, nada mejor que el lino y el algodón.

Ánimo, ¡vuestro bebé está en buenas manos!
Gracias por dejarnos formar parte de tu vida.