20 noviembre 2018

Rutina luminosidad y antioxidante


Luminosidad, tersura, piel joven. Suena a quimera facial, pero no es así. Sólo basta con incorporar los productos dermocosméticos correctos en nuestra rutina de cuidado semanal y, ¡Voilà!, nuestro sueño se hará realidad. En BABÉ tenemos lo que necesitas para lucir una piel radiante y luminosa, nuestra línea Vitance Anti-ox tiene los mejores productos para iniciar tu rutina luminosidad y antioxidante.
















Para lograr esa piel que tanto deseamos, es necesario añadir en el primer paso de nuestro cuidado facial el Limpiador Detox, un gel que elimina las impurezas y toxinas de la piel, liberándola y protegiéndola de los radicales libres. En BABÉ te recomendamos que lo uses dos veces al día, por la mañana y por la noche. Una vez el rostro queda limpio, es importante emplear una buena hidratante que nutra nuestra piel. Te aconsejamos la Hidratante Revitalizadora, que es perfecta para lograr una piel más flexible y, además, previene la aparición de esas arrugas que tanto odiamos.

Si lo que buscas es un tratamiento más eficaz e inmediato, y potenciar los efectos de tu hidratante, las nuevas Ampollas de BABÉ son la solución. Hay diferentes tipos, según las necesidades de nuestra piel. Para ganar más juventud, luminosidad y tersura, te recomendamos la ampolla Vitamin C+, compuesta de un 10% de vitamina C estable y 5% de extracto de regaliz, para que tu rostro se beneficie de las propiedades antioxidantes.  Te animamos a que lo pruebes, ¡te encantará!






















Pero eso no es todo, ¡La alimentación también cuenta! Una dieta rica en antioxidantes es esencial para combatir el envejecimiento y cuidar de nuestra salud. En tu dieta no deben faltar alimentos con vitamina C, como naranjas, brócoli, ajo o col. Otros alimentos necesarios son los frutos rojos, el tomate, las legumbres y los frutos secos. Esto nos ayudará a llevar una alimentación más saludable y un buen cuidado de nuestra piel.

Comienza la rutina luminosidad y antioxidante con nuestros productos BABÉ, ¡Dí adiós al rostro apagado!

Gracias por dejarnos formar parte de tu vida.